Taller de Sueños: el proceso para habitar con propósito
Del inmueble actual a un espacio que responde a nuevas necesidades
1. Escuchamos y diagnosticamos
Realizamos una mesa de diseño participativo para conocer las distintas perspectivas del proyecto. Revisamos el inmueble y la información disponible, identificamos sus condiciones bioclimáticas y comprendemos sus usos actuales y futuros.
2. Construimos el concepto
Con la información del diagnóstico, desarrollamos una primera idea del proyecto. La revisamos contigo y la ajustamos en sesiones de trabajo para acordar prioridades y dirección.
3. Desarrollamos el proyecto arquitectónico
Preparamos el anteproyecto y, una vez definido, desarrollamos el proyecto ejecutivo con materiales, acabados, ingenierías incluidas en el alcance y presupuesto de la propuesta.
4. Preparamos el siguiente paso
El proyecto puede servir como base para planear la gestión y, posteriormente, la construcción. Esas etapas se contratan por separado y se definen según las necesidades del inmueble.
Antes de transformar un espacio, hay que entender qué necesita sostener.
Cada inmueble tiene una historia, unas condiciones y una comunidad de personas alrededor. Por eso, antes de proponer cambios, escuchamos a quienes participan en el proyecto y comprendemos los valores, las actividades y las necesidades que el espacio debe atender.

Una reconversión no es solo remodelar o cambiar la distribución. Es descubrir qué puede conservarse, qué necesita transformarse y cómo hacer que el inmueble funcione mejor para su nuevo propósito.En Yintehhuanen integramos diseño participativo y criterios bioclimáticos para aprovechar lo existente y crear espacios más cómodos, coherentes con su entorno y pensados para las personas que los usarán.



